Una encuesta revela que los inmigrantes latinos tienen una vida mejor en EE. UU.

La Radio Pública Nacional colaboró con la Fundación Robert Wood Johnson y la Escuela de Salud Pública de Harvard para completar una encuesta sobre si los latinos que vienen a EE. UU. en busca de una vida mejor la encuentran. Según la investigación, se pronostica que para el año 2050 los latinos se convertirán en el grupo racial no blanco más grande en EE. UU.

Los investigadores de la Escuela de Harvard afirmaron que esta encuesta era una oportunidad para que los inmigrantes latinos analizaran sus vidas y comunidades. Se les preguntó a aquellos latinos que nacieron en otros países por qué inmigraron a EE. UU., y la apabullante mayoría de los encuestados respondió que venieron en busca de una vida mejor a través de la ciudadanía. Se les pidió a los participantes que calificaran su grado de satisfacción con respecto a más de una docena de temas distintos, y cómo estos temas se trataban en su país de origen en comparación con EE. UU. Los temas incluían la seguridad frente a los delitos, los derechos de la mujer, la calidad de la asistencia médica y de la educación, el grado de libertad individual y las oportunidades disponibles para salir adelante. En la mayoría de los aspectos, los encuestados respondieron que la situación en EE. UU. era infinitamente mejor que en el país de donde emigraron.

Algunos de los temas que los participantes debían calificar no obtuvieron puntuaciones más altas en EE. UU. en comparación con otros países, incluida la amabilidad y sinceridad de las personas, la solidez de las familias y la aceptación de personas de distintas razas. Pero la mayoría de las respuestas indicaron que los latinos que ingresaron en EE. UU. en busca de una vida mejor la habían encontrado. Esta encuesta también reveló que los niños latinos de inmigrantes de EE. UU. están mejor económicamente que sus padres, debido a que pueden acceder a mejores oportunidades educativas y a más tecnología. La mayoría de los inmigrantes latinos encuestados que eran mayores de 30 años no eran egresados de la escuela secundaria. No obstante, el acceso de sus hijos a recursos tecnológicos les permite a esos jóvenes desarrollar su identidad como inmigrantes de EE. UU., aprender más sobre su cultura y construir capital social de una manera que sus padres no pudieron lograr en su país de origen.