El precio de no hacer nada: la falta de reforma migratoria y la economía

En enero de este año, se miraba con esperanzas el hecho de que los líderes republicanos en el Congreso estaban abiertos a debatir una serie de proyectos de ley que abordarían el sistema migratorio fracturado de EE. UU. Parece improbable que el Congreso vaya a retomar el tema este año. Ahora estamos en febrero, y cualquier esperanza de reforma migratoria este año es incierta. Los republicanos conservadores nunca estuvieron realmente de acuerdo con el plan y ahora los líderes republicanos declaran que no se puede confiar en que el presidente Obama hará cumplir nuevas reglas. Los demócratas, quienes mencionan que este es un año de elecciones, dicen que los republicanos no quieren brindarle ninguna victoria al presidente.

Sin embargo, algunos declaran que estos legisladores con poca visión de futuro pasan por alto algo aún más importante en el panorama general de la situación: este tema no es político, sino económico. De acuerdo con el gobierno de Obama, la cantidad de inmigrantes indocumentados en EE. UU. ha permanecido bastante estable, 11.5 millones a enero de 2011, levemente menor que 11,6 millones en 2010.

Pero, ¿qué efecto tendría sobre los salarios en EE. UU. la legalización de la condición de todos estos inmigrantes indocumentados? Conforme a un artículo que publicó el Banco de la Reserva Federal de Atlanta en marzo de 2012, los trabajadores indocumentados tienen un “impacto insignificante” respecto de los salarios de los trabajadores documentados que trabajan para la misma empresa. De acuerdo con el estudio, los trabajadores documentados de empresas que también emplean trabajadores indocumentados ganan un 15 %, o USD 56, menos por año, en promedio, que lo que ganarían si trabajaran en una empresa que no emplea trabajadores indocumentados.

Recientemente, Guillermo Cantor, analista principal del Immigration Policy Center (Centro de Políticas de Inmigración), manifestó que el Congreso debería actuar, no solo porque mantener a las familias juntas es lo correcto, sino porque “generaría enormes beneficios económicos para este país”.

No obstante, los críticos de la reforma migratoria hacen referencia a un estudio de la Congressional Budget Office (Oficina de Presupuestos del Congreso) que declara que aprobar un proyecto de ley de reforma migratoria reduciría los salarios en EE. UU durante 12 años.  Sin embargo, los críticos tienen parte de razón, ya que el mismo informe también manifiesta que las reformas reducirían los salarios promedio una décima parte de uno por ciento (0,1 %) para 2023, pero esto se debe a que este cálculo incluía los salarios de trabajadores poco calificados que se convertirían en residentes legales. El informe continúa y declara que, al cabo de 10 años, los salarios aumentarían aproximadamente la mitad de uno por ciento, más de lo que aumentarían sin las reformas migratorias en efecto.

“Es probable que la legalización ayude a la economía de EE. UU.  También incluirá a más personas en el sistema fiscal, por lo que probablemente se tenga el beneficio fiscal neto de personas que pagan más impuestos. Sin embargo, a la larga, los inmigrantes no autorizados que se conviertan en residentes legales también serán elegibles para solicitar servicios adicionales, de modo que el impacto fiscal tiene ventajas y desventajas”, comentó Marc Rosenberg del Instituto de Política Migratoria.

Es obvio que las ventajas y desventajas tienen que evaluarse cuando se trata de los efectos que la reforma migratoria tendría sobre la economía, pero la mayoría de los economistas afirman que las reformas ayudarían a expandir la economía de EE. UU. Quienes se oponen a arreglar el sistema migratorio fracturado afirman que sería muy costoso si legalizáramos la condición de los inmigrantes indocumentados. Los defensores afirman que no hacer nada sería peor. Es prudente decir que 2014 será el año en el que no se logre nada, pero las cosas podrían cambien a medida que se acerca el día de las elecciones, cuando se pide a la gente que opine.