Obamacare es un éxito entre los inmigrantes asiáticos pero no avanza entre los hispanos

En la fecha límite del 31 de marzo para inscribirse en la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare), sorprende la disparidad entre las tasas de inscripción de inmigrantes hispanos y de inmigrantes asiáticos que viven en California.

Si bien la inscripción en el mercado de seguro médico Covered California para cada grupo es bastante pareja —un 22 % de hispanos y un 23,1 % de asiáticos o isleños del Pacífico—, la población hispana del estado es casi tres veces la población asiática.

Aunque existen múltiples razones para esta disparidad, una de las principales es la discrepancia en el nivel de alcance logrado por parte de grupos étnicos comunitarios. Los grupos comunitarios centrados en los asiáticos desarrollaron campañas de concienciación altamente segmentadas. En cambio, en la comunidad hispana, estas mismas clases de esfuerzos no avanzaron.

Debido a que la falta de habilidades lingüística en inglés generalmente actúa como una barrera para solicitar servicios generales, habría tenido sentido que Covered California proporcionara una guía en español como parte del lanzamiento inicial del mercado de seguro médico. No hubo una solicitud en papel en español hasta el 30 de diciembre; es decir, tres meses enteros después del lanzamiento.

Henry Liem, profesor de filosofía de San Jose City College y observador de la comunidad local de inmigrantes vietnamitas, comenta que los altos niveles de educación y las altas tasas de conectividad a Internet entre los asiáticos también contribuyen a la disparidad entre la inscripción de hispanos y asiáticos. Solo el 52 % de los hogares latinos del estado tienen conexión de banda ancha en sus casas, comparado con el 69 % de la población general. En consecuencia, muchas familias hispanas han tenido más dificultad a la hora de evaluar las opciones disponibles en cobertura médica a través de Covered California.

Las diferencias culturales son otro factor de disparidad. Los inmigrantes asiáticos, según Liem, les dan la bienvenida a los programas del Gobierno y tienen una tendencia a cumplir con las normas. Por otro lado, las condiciones migratorias mixtas en los hogares hispanos tienen una especie de efecto paralizante en la interacción con el Gobierno, con temores a la deportación, algo que el presidente Obama ha negado rotundamente.

“Es una gran preocupación de las familias con condiciones mixtas. Escuchan las promesas [de Obama], pero, debido al nivel de deportaciones que se han producido, hay muchas familias que no saben si pueden confiar en esas promesas”, dijo Adolf Falcon, vicepresidente sénior de la Alianza Nacional para la Salud de los Hispanos. “Crea una atmósfera de preocupación”.